Ventajas de la turboalimentación por gases de escape
A diferencia de un motor atmosférico de idéntica potencia, el consumo
de combustible de un motor turbo es inferior, en tanto que la energía de
escape que normalmente se perdería contribuye al rendimiento del motor. Debido
al menor desplazamiento volumétrico del motor turbo, las pérdidas
t érmicas y por fricción son inferiores.
La relación potencia-peso, es decir kilovatio (potencia)/kilogramos (peso
del motor), del motor turboalimentado por gases de escape es mucho mejor que la
de un motor atmosférico.
La instalación del motor turbo requiere menos espacio que la de un motor
atmosférico de idéntica potencia.
La característica par del motor turboalimentado es susceptible de mejora.
Debido a la denominada "característica Maxidyne" (un aumento del
par muy elevado a regímenes bajos del motor), se mantiene una potencia próxima
a la plena potencia muy por debajo del régimen nominal del motor. Por tanto,
para subir una cuesta se precisa menos cambios de marcha y la pérdida de
velocidad es menor.
El comportamiento de un motor turboalimentado a gran altitud mejora notablemente.
Como existe menos presión atmosférica a grande alturas, la pérdida
de potencia de un motor atmosférico es considerable. Por el contrario, el
rendimiento de la turbina mejora con las alturas dado que existe una mayor diferencia
de presión entre la corriente de presión prácticamente constante
en la entrada de la turbina y la presión ambiental más baja en la
salida. La densidad baja del aire en la toma del compresor se iguala en gran parte.
Así, apenas sufre pérdida de potencia alguna.
Como su tamaño total es más reducido, la superficie exterior emisora
de ruidos de un motor turbo es menor, por lo que este tipo de motor es menos ruidoso
que un motor atmosférico de idéntica potencia. El propio turbocompresor
actúa como un silenciador adicional.